
La limpieza de la piel es uno de los pasos fundamentales para tener una piel bella, sana y que se mantendrá joven por más tiempo. Si la piel no se limpia bien puede verse marchita, o puede desarrollar barros, espinillas, puntos negros y envejecerse de forma prematura.
La limpieza perfecta mantiene un balance entre limpiar bien pero sin irritar la piel. Vemos los tres errores más comunes al limpiar:
Muchas mujeres ni siquiera se limpian el rostro todos los días y otras no se limpian bien. No basta con solo ponerse agua y limpiadora, asegúrate que estas limpiando bien.
No es hay que ser agresiva con los movimientos pero hay que masajear bien con dedos para asegurarse que se está eliminando todas las impurezas y maquillaje. Si usas mucho maquillaje o vives en un lugar muy caliente y húmedo al terminar de limpiar pasa un algodón con agua o con tónico sin alcohol, si notas suciedad vuelve a limpiar. Recuerda que los movimientos en el rostro son hacia arriba para no halar la piel porque con el tiempo esto puede contribuir a la flacidez facial.
Si usas maquillaje para ojos empieza limpiando tus ojos. Usa un algodón con un aceite o un producto especial para esta zona tan delicada. Trata de no halar la piel porque con el tiempo esto contribuirá a desarrollar arrugas. El maquillaje para ojos puede causar poros obstruidos si cae en el resto del rostro.
Así como no hay personas que no siempre se limpian el rostro o no limpian bien hay otras que limpian demasiado. Esto sucede porque se limpia el rostro varias veces al día o porque se usan productos que dejan la piel rechinante de limpia y esto no es bueno. Al limpiar la piel más de lo necesario o usar productos muy agresivos como los que crean muchas burbujas, huelen mucho o los que tienen ácidos irritantes estamos irritando la piel. La piel irritada es más susceptible a manchas y cicatrices. Usa una limpiadora para tu tipo de piel.
Fuente: lindisima.com