Uno de los pasos que define nuestro maquillaje es la aplicación de la máscara de pestañas, con ella logramos mayor profundidad e impacto en nuestra mirada, sin embargo no todas contamos con la paciencia y el conocimiento de las técnicas adecuadas para ello. Si es tu caso, te traemos 3 trucos sencillos que te ayudarán a aplicar tu rímel sin estropear tu maquillaje y a lograr que tus ojos sean el centro de todas las miradas.
Debes saber, que del efecto que desees crear en tus pestañas dependerá la técnica o truco a aplicar, si las queremos más separadas, con más volumen o más gruesas.

Una de las formas más conocidas de aplicarse la máscara de pestañas es en zig-zag, para ello hay que encajar el cepillo en la raíz de las pestañas y comenzar a realizar movimientos en zig-zag a la vez que vamos ascendiendo por las pestañas. Con este gesto conseguiremos que nuestras pestañas se separen evitando así que se vean apelmazadas.
Girar el cepillo hacia arriba es otro de los movimientos que podemos realizar a la hora de aplicar la máscara es ir. Al igual que en el movimiento en zig-zag encajaremos el cepillo desde la base de las pestañas e iremos ascendiendo a la vez que giramos el cepillo, así aplicaremos todo el producto que se encuentra en el cepillo y conseguiremos más volumen.

Si deseas conseguir más grosor debes aplicar máscara de pestañas primero por la parte superior de éstas, como si las cepillásemos hacia abajo y a continuación para levantarlas lo haremos de forma normal.
Otra técnica para que las pestañas se vean más gruesas, es aplicar sobre las pestañas polvos sueltos y a continuación la máscara de pestañas, así conseguiremos engrosar las pestañas y le daremos mucho más volumen.
Para eliminar los antiestéticos grumos no puede faltarnos un peine para pestañas para peinarlas después de la máscara y conseguir más definición y un resultado impecable.