Toma en cuenta estos datos que te traemos a continuación y aprende cómo aplicar y seleccionar la base de tu maquillaje como debe ser.

Elegir la base no es tarea simple por ello debes procurar que la misma se adapte a tu tono de piel. Las bases de maquillaje tienen que tener un tono natural en la piel, para dar ese efecto natural también y para que no haga contraste con el cuello, algo que muchas veces se deja de lado o se olvida lo que hace que se note mucho que se ha colocado una base en la piel.
Si eres de piel clara, lo mejor es evitar los tonos muy claros, sino que es mejor ir un tono más arriba. En el caso de tener la piel muy oscura, entonces tendrás que recurrir a las bases de maquillaje que son en polvo para que se fundan con tu piel.
Así como es importante el tono de la base, la textura también lo es, ya que no es lo mismo aplicar una base en crema que una base en polvo o mousse. Ten en cuenta que cada una de ellas dependerá del momento y del tipo de resultado que quieras obtener al final, ya que si quieres una piel más mate, entonces te va a convenir hacer uso de las bases de maquillaje que son en mousse, mientras que si por el contrario quieres dar un tono natural, entonces tendrás que usar las bases de maquillaje fluidas.

Para obtener un buen maquillaje, antes de colocar la base de maquillaje es importante que prepares tu piel, limpiándola antes. Es importante que en primer lugar se tapen todas las imperfecciones de la cara, ya sean posibles granos o las propias ojeras. Para las ojeras muy pronunciadas, lo mejor es colocar un corrector de color verde, así como también para los granos muy pronunciados, que harán que se disimulen mucho mejor.
Si tu base de maquillaje es líquida, entonces lo mejor es colocar un poco de la base en tu mano, y tomar un pincel de aplicación y aplicar un poco de base en puntos estratégicos como lo es la frente, los pómulos y el mentón. Ya con el pincel iremos cubriendo dando pequeños golpecitos cada una de las partes.
En el caso de que quieras usar una esponja, es importante que la esponja esté mojada para que no absorba maquillaje de más. La aplicación será similar, dando pequeños golpecitos.
No debes arrastrar la esponja porque te llevarás todo el maquillaje. Primero comienza con la zona del mentón y pómulos y hazlo desde el interior hasta el exterior del rostro y de arriba hacia abajo. Cuando termines, coloca un poco de polvo traslúcido para eliminar el maquillaje de más y dar una uniformidad al rostro.