Este tipo de estudio contempla el rostro femenino en el plano horizontal y el vertical, dividiendo la cara en tres áreas: la primera va del nacimiento del cabello hacia la base de la ceja y es llamada la zona intelectual; la segunda es zona afectiva: inicia en la base de la ceja y termina en la base de la nariz. La tres es la sensitiva y va de la punta de la nariz a la barbilla.

Con el visagismo podrás potenciar las facciones más bellas de tu rostro a través del maquillaje, además conseguirás un equilibrio entre tu expresión, estilo e imagen, conociendo mejor tu rostro y sacándole todo el provecho a tu belleza.
La frente suele ser un poco más ancha que la mandíbula, los pómulos tienen anchura sin ser angulosos y la barbilla es más corta que la frente. Para los especialistas es el rostro considerado ideal, no tiene angulosidades y transmite armonía. Cualquier corte o peinado queda bien, ya sea largo, corto, liso o rizado.
Ojos: Se debe potenciar la forma almendrada.
Recogidos: Todos te favorecen en especial, los despejados que potencian más el rostro.
Rubor: Siguiendo la línea del pómulo.
Pendientes: Cualquier forma y estilo.
Es un tipo de rostro corto, en él el mentón es ancho y recto y las líneas de sien, tanto el pómulo y mandíbula están en la misma línea. A este tipo de rostro le
favorecen cortes de líneas verticales, sobre todo escalonados, ya que consiguen suavizar el rostro, al igual que los recogidos altos favorecen, ya que alargan el rostro. Atención, ¡flequillos sólo ladeados! Favorece también el pelo corto y si lo tienes largo mejor ondulado para suavizar.
Recogidos: Favorecen recogidos altos y sin volúmenes en los laterales. La raya alta o en el centro.
Ojos: Sombras de ojos ascendentes y un poco de luz en la base de las cejas.
Rubor: Extiende el colorete horizontalmente desde la mejilla hasta la oreja con un toque de sinuosidad.
Pendientes: Pequeños y mejor ovalados y redondos. Si son largos mejor con poco volumen.
Puede ser un rostro corto o largo pero con las sienes entradas, pómulo marcado y poca mandíbula. A él le sientan los cortes con volumen en la sien y en la mandíbula, y le prestan los flequillos ladeados o rectos, dependiendo si es un rostro largo o corto. Cabello medio o largo, lacio arriba y con volumen abajo para compensar también son excelentes opciones en este caso.
Recogidos: Medios o bajos y bajos con greñas.
Ojos: Luminosidad en el centro del párpado.
Colorete: Aplicar el colorete desde el centro del pómulo alcanzando el borde del párpado inferior en dirección a la sien.
Pendientes: Este rostro se caracteriza por tener las mejillas prominentes y muy marcadas. Si este es tu caso, la mejor opción son los pendientes grandes y extravagantes, ya que van muy bien con esta forma de cara que suele ser grande.

Es un rostro con más amplitud en la zona de la mandíbula que en la sien. Es conveniente volumen en las sienes, y cubrir la mandíbula con cortes desfilados para equilibrar el rostro. .Monturas que llamen la atención en la parte superior ya sea por su color, o por detalles, son recomendables para este tipo de rostro. Aconsejable volúmenes arriba y suavizar la barbilla por ejemplo un corte escalado.
Recogidos: Recogidos altos y con algún mechón suelto si se desea o el flequillo ladeado es lo aconsejable para este tipo de caras.
Rubor: Potencia los pómulos.
Ojos: Luminosidad en el centro del párpado.
Pendientes: Sin volúmenes, preferibles alargados.
Rostro largo con o sin sinuosidad, por lo general necesita volúmenes en los laterales y favorece el flequillo recto, ya que acorta el rostro. En él se debe evitar la raya en medio y le favorece más el pelo sinuoso que liso. También los cortes con volúmenes en los laterales despejando la cara, son una buena opción para acortar el rostro. Monturas anchas y gruesas con detalles que aporten volumen son ideales en estos casos.
Recogidos: recogido bajo, medio y rostro despejado con volumen en los lados.
Ojos: sombras con líneas horizontales y con un punto de luz en la base exterior de las cejas.
Rubor: Extender el colorete horizontalmente a la altura d elas aletas de la nariz y difuminándolo hacia las sienes.
Pendientes: llevar pendientes redondeados y pegados al rostro.
Rostro que se caracteriza por su redondez y amplitud al que le favorece más el cabello liso, ya que lo suaviza y se ve más alargado. Debes tener en cuenta que el flequillo ladeado, recto acortará más el rostro. Monturas finas y mejor si son rectangulares o elípticas.
Recogidos: Recogidos altos con volúmenes arriba con algún mechón suelto si se desea ó escalados en los laterales, sobretodo que cubran los pómulos.
Ojos: Igual que el cuadrado, sombras ascendentes y un poco de luz en la base de las cejas.
Pendientes: Alargados evitar los redondeados y muy cerca del rostro.