El rubor es uno de los productos de maquillaje que no debe faltar en el portacosméticos de cualquier mujer. Como todo en el mundo del maquillaje, existen diversas presentaciones y una gama extensa de colores para cada tipo y tono de piel. Hoy queremos mostrarte en 3 pasos la forma correcta de aplicar el rubor en crema para que logres un acabado perfecto en tu rostro.

Una vez hayas cumplido con el ritual de limpieza, hidratación y cubierto imperfecciones podrás usar tu rubor en crema. Debes tener en cuenta que el colorete en crema es más difícil de usar que el colorete en polvo. Así que se recomienda practicar antes para lograr un mejor efecto. La clave del uso del blush en crema es utilizar menos cantidad de la que habitualmente usamos del rubor compacto.
Ponga una pequeña cantidad del producto en sus manos. Presione ligeramente sus dedos sobre las manzanas de las mejillas y los pómulos, mezclando el rubor con mucho cuidado hasta que esté completamente absorbido en la piel.
Utilice luz natural para mejores resultados, y limpie cualquier exceso de rubor con una bola de algodón.

Elija un rubor en crema cuyo color sea más similar al tono natural de tus mejillas cuando te ruborizas. Ten en cuenta que los tonos rosas favorecen un tono de piel fresco y los tonos anaranjados favorecen un tono de piel cálida.
Use un rubor con tonos rojo, rosa, coral, melocotón o naranja. Evite los rubores marrones o bronceados ya que nadie se ruboriza en esos colores.
Es mejor aplicar el color de rubor poco a poco, que tratar de corregir una sobrecarga.
Si ha puesto mucho rubor mezcle un poco de polvo sobre la zona.
Trate de elegir un color más oscuro de lo habitual porque después de mezclar el rubor en crema se desvanece y aclara.