Lucir bellas es la meta de todas las mujeres. Cuando los años comienzan a dificultarnos esta tarea, recurrimos a diferentes métodos que nos ayuden a lucir mejor. El bótox es uno de ellos, y se ha convertido en el favorito de muchas, por ello queremos presentarte 5 cosas importantes a saber sobre esta sustancia.
El bótox es una proteína que relaja temporalmente los músculos sobre los que se aplica. Su uso busca atenuar las arrugas de expresión. Su efecto no es permanente, reabsorbible y alcanza su momento de máximo esplendor a los 15 días de su aplicación.

Aun con su popularidad, el desconocimiento sobre este tratamiento de belleza genera muchos prejuicios e ideas equivocadas, por lo que queremos que conozcas 5 realidades acerca de esta sustancia que te ayudarán a conocerla un poco más.
No es así, el bótox es mucho más que un tratamiento para atenuar arrugas. Además de eso, su aplicación puede ayudar a evitar el exceso de sudoración y los dolores de cabeza. Muchos estudios han confirmado su utilidad en tratamientos para accidentes cardiovasculares y parálisis cerebrales. También puede tratar la pérdida de cabello si se inyecta en el cuero cabelludo y llega a mejorar la calidad de vida de mujeres con incontinencia.
Muchas personas cometen el error de pensar que el bótox es un tratamiento de belleza exclusivo para pieles maduras con arrugas muy pronunciadas. Sin embargo, el bótox funciona mejor en los rostros jóvenes, más limpios de señales de la edad, ya que no sirve para dar volumen.
El bótox, además de reducir las arrugas, trabaja en su prevención. Es decir, además de mantener los músculos relajados sobre los que se han aplicado durante un periodo de 4 a 6 meses, evita la profundización de las arrugas ya existentes y previene la aparición de nuevas arrugas. Su duración varía en función de la fuerza muscular de cada individuo.

No, el bótox no se aplica nunca en los labios, ya que no es un relleno. Los labios contundentes, exagerados y deformes que se suelen ver son los que se han rellenado con rellenos permanentes como la silicona u otros que migran con el tiempo y de los que ahora está prohibido su uso ya que no acompañan el proceso de envejecimiento fisiológico. La aplicación de bótox en estética facial se aplica en el tercio superior del rostro.
El bótox es un modulador de la acción muscular, que no rellena, sino que es capaz de frenar la progresión de las arrugas dinámicas como aquellas en el entrecejo, la frente y las patillas de gallo. Se encarga de suavizar o relajar los músculos responsables de la línea de expresión.