
Las extensiones de pestañas sin dudas que mejoran mucho el resultado final del maquillaje, pero es muy importante saber cómo sacar el máximo provecho de ellas y evitar resultados antiestéticos o inconvenientes.
Veamos cuáles son las pautas esenciales para el cuidado de las extensiones de pestañas:
Cómo cuidar las extensiones de pestañas
Elegir la correcta clase de extensiones de pestañas es fundamental. Hay sintéticas, de seda y de visón, como también de diversas longitudes.
Por ejemplo, si se tienen las pestañas rectas, lo mejor es optar por las extensiones más ligeras ya que de lo contrario, se caerán más rápido.
En cuanto al adhesivo, tiene que ser completamente libre de formol.
Es crucial el que las pestañas postizas no se mojen durante las 48 horas posteriores a la aplicación. Esto significa que se las debe proteger en todo momento, durante la ducha, actividades físicas que generen sudoración así como evitar el sauna y deportes acuáticos.

Nunca hay que emplear almohadillas de algodón, ya que éstas pueden hacer que las extensiones de pestañas se caigan más rápido y además dejan residuos en ellas.
Hay que evitar cualquier maquillaje a prueba de agua, y emplear toallitas desmaquillantes para quitar el maquillaje de forma suave.
La máscara de pestañas tiene que ser a base de agua, ya que las que poseen ingredientes oleosos pueden adherirse al adhesivo de las extensiones y son muy dificultosos de eliminar.
Cualquier producto hidratante se debe utilizar con cuidado, ya que puede aflojar el pegamento generando que se caigan.

Pasadas las 48 horas secas que se recomiendan después de la aplicación de las extensiones de pestañas, ya no hace falta protegerlas del agua pero hay que tener cuidado con el agua clorada de las piscinas.
Con el fin de evitar que el residuo de cloro las afecte, siempre hay que enjuagarlas con agua embotellada después.
El uso de pestañas postizas puede dañar las pestañas naturales, por ello es recomendable emplear un serum de crecimiento y acondicionador de pestañas.
El aceite de ricino puede mejorar el aspecto de las pestañas y estimular el crecimiento. Se lo aplica antes de ir a dormir (no con pestañas postizas puestas).

Después de la ducha hay que peinar y secar las pestañas de forma correcta. Hay que peinarlas con un cepillo y secarlas con el secador de pelo con aire frío para no afectar el adhesivo.
Además del rímel, también hay que proteger las pestañas de otros productos como cremas, champú y acondicionador. Un buen truco es usar las gafas de natación mientras se está en la ducha.
El dormir de costado o boca abajo puede hacer que las pestañas postizas duren menos tiempo, por ello lo ideal s descansar boca arriba con el fin de evitar tirones o roces causados por la almohada.
Fuente: tratamientosbelleza.com.ar