Pero ahora el maquillaje nos ofrece opciones menos costosas y más naturales de lograr ese efecto radiante y exaltante de nuestros pómulos, por ello hoy traemos para ti algunas técnicas para lograrlo.

Prepara tu rostro para el maquillaje, hidratándolo, aplicando la base correcta, cubriendo las imperfecciones y maquillando tus ojos.
En este paso aplicarás el rubor para dar volumen a tus mejillas. Una buena técnica es sonreír, así que es hora de que te coloques frente al espejo y des tu mejor sonrisa, sin exagerar, aplica un poco de rubor mate u oscuro que vaya con tu tipo de piel justo en aquellas zonas que se hundan al sonreír. Luego difumina bien con una brocha más gruesa para evitar las que se vean líneas marcadas.
Acá seguiremos colocando rubor, pero uno más claro y sobre el cachete, procura que sea de matiz brillante para dar más volumen.

Con la ayuda de una brocha más pequeña y un poco de colorete oscuro, aplícalo en la parte de arriba de dónde has aplicado el colorete claro.
¡LISTO! ¡Ya tienes unos pómulos mucho más prominentes! Esta facción les favorece a todos los rostros. Derrocha sensualidad con unas mejillas bien pronunciadas e iluminadas y róbate todas las miradas.