
Tener la piel seca es uno de los errores más frecuentes al aplicar maquillaje en polvo. La falta de hidratación en la piel hará que el polvo la haga lucir acartonada e incluso puede resaltar aún más las líneas de expresión. Por ello, antes de aplicar maquillaje en polvo lo recomendable es usar una buena crema hidratante para que logres lucir una piel tersa y suave.
Si deseas conseguir un look más natural, debes eliminar el exceso de maquillaje en polvo de tu brocha cuando lo vayas a aplicar. Busca brochas de pelo fino para darle un mejor acabado a tu piel. Evita las esponjas, ya que estas solo “baten” el maquillaje. Para saber si te excediste con el polvo, tómate una foto con flash, si ves en tu rostro manchas blancas sabrás que es momento de retirar los excesos.

Debes siempre guardar tu maquillaje en un lugar seco, libre de humedad. No hacerlo, es un grave error, ya que cuando el maquillaje en polvo se humedece se torna más oscuro de lo normal. Por lo tanto, no te dará la cobertura que esperas y tu look se sentirá más cargado. ¡Guárdalo en un lugar seco!
Usar brochas sucias y viejas es un grave error al aplicar maquillaje en polvo es hacerlo con. Lo mejor es limpiar tus brochas al menos una vez al mes para evitar que las bacterias provoquen imperfecciones en tu rostro. Lo mejor es introducirlas en un recipiente con agua y champú para bebé para eliminar todo rastro de maquillaje de ellas.
Algunas veces en el afán de cubrir perfectamente tu rostro con maquillaje en polvo, también “pintas” la línea del nacimiento del cabello y esto le da un aspecto antinatural a tu make-up. Para evitarlo, cuando te estés aplicando el maquillaje ponte una banda de tela un poco húmeda sobre el nacimiento del cabello para que el polvo se quede ahí y no en tu melena.