Si eres adicta al maquillaje y te gusta lucir bien pero no sabes muy bien qué productos escoger hoy comenzaremos por enseñarte un poco más sobre las sombras para ojos. Como todo en el mundo del maquillaje, las sombras tienen diversas presentaciones, puedes conseguirlas en polvo o en crema, pero debes saber cuál se adapta a ti y a tus necesidades, por lo que te enseñamos algunos tips que te ayudarán a elegir la correcta para ti.

Este tipo de cosmético se caracteriza por su sencilla aplicación, ya sea en formato boli o con pincel. Siempre se extiende con soltura y muchas sirven al mismo tiempo para perfilar el ojo. Un dos en uno muy práctico que por supuesto no mancha el pómulo mientras se aplica. Además se mantienen intactas más de 15 horas.

Su principal desventaja es que difuminar este tipo de sombras de ojos exige un tiempo extra. Aunque casi todas las firmas de maquillaje ya tienen esta variedad entre su oferta, es cierto que lo colores son más limitados que en las sombras de ojos en polvo.

Es un clásico maquillaje especial para cubrir el párpado del ojo y crear profundidad en la mirada, es una invención que data del Antiguo Egipto. Es uno de los preferidos porque se difumina y mezcla con facilidad.
Al aplicarla debes tener cuidado con el exceso de sombra, suele caerse en el pómulo y estropear el resultado impecable que habías logrado al aplicar la base de maquillaje. Además dependiendo del tipo de piel, aguanta menos horas intacto. Cuidado con las pieles grasas, son propensas a que se cuartee el maquillaje.
Si buscas una duración muy larga, aplica una prebase o utiliza maquillaje waterproof, son los más duraderos. También puedes aplicar un poco de polvos translúcidos nada más terminar tu maquillaje de ojos. Son transparentes, matificantes y absorben la grasa de la piel.
Antes de elegir prueba ambas versiones, como te hemos comentado el resultado final varía mucho en función del tipo de piel y tus costumbres. Haz la prueba y cuéntanos el resultado.