
El primer paso para aprender a maquillarte es conocer los diferentes elementos de los que dispones hacer tu rostro aún más bello.
Uno de los aspectos más importantes en la selección de tu maquillaje es la selección del color. La selección de los mejores colores para ti es hasta cierto punto instintiva. Usualmente los colores que más nos gustan son también los colores que mejor nos quedan.
La pigmentación de la piel determina los colores que nos quedan mejor. En esto basa la teoría de las cuatro estaciones, de la que vamos a hablar en una edición futura.
BASE. La base puede ser liquida, sólida o cremosa y debe de ser lo más parecida al color de tu piel. La base debe de ser de la más alta calidad posible.
POLVOS. Los polvos sueltos o compactos deben de ser de más alta calidad posible.
CORRECTOR. El corrector preferiblemente debe de ser dos tonos más claros que la base.
ROUGE. El rouge (o blush) puede ser en tonos bronceantes para un efecto natural o en colores para crear efectos especiales. Si no usas mucho maquillaje los colores suaves en tonos bronceantes son más fáciles de combinar.
MASCARA. La máscara hace parecer los ojos más grandes. El color más común es negro, pero en algunas ocasiones dependiendo del color de tus ojos y piel puedes usar otros colores.
SOMBRAS. El color de las sombras de ojos depende de tu estilo personal, y el color de tu piel y tus ojos.
LÁPIZ LABIALES. El último paso en la rutina del maquillaje. El toque final debe contrastar con el resto del maquillaje. Casi todos los labiales son hechos con los mismos materiales. Así que la diferencia de precio no garantiza mejor calidad.
LÁPICES DE OJOS. Ayudan a definir los ojos para que luzcan más prominentes. La calidad de los estos lápices no varía mucho entre productos de bajo y alto precio.
Fuente: lindisima.com