Además de los cuidados que podamos darle a nuestra piel es importante que cuidemos nuestra alimentación, que optemos por las grasas saludables y bebamos mucha agua para hidratarnos.
Las pieles mixtas son aquellas que combinan zonas grasas (en general, la zona de la frente, nariz y barbilla) con zonas que se resecan con facilidad. Son las más difíciles de tratar, ya que requieren productos diferentes o específicos que funcionen como reguladores.
En este artículo te damos las claves para equilibrar la piel de tu cutis mixto con consejos de alimentación y cuidados naturales.

Nuestro cutis mixto demuestra que hay un desequilibrio en las grasas de nuestro organismo ya que, en vez de distribuirse de manera uniforme para nutrir bien la piel, están de manera excesiva o deficiente en diferentes partes.
Para regular este problema desde el interior tenemos que aprender a elegir las grasas que nos benefician y son imprescindibles para la salud, como son las siguientes:
El agua que bebemos fuera de las comidas, en especial en ayunas, nos ayuda a limpiar e hidratar la piel, y mejora su función natural.
Solamente con acostumbrarnos a beber, al menos, un litro y medio de agua diario (unos 6 vasos) podemos notar una gran diferencia, sobre todo en las partes que se resecan con más facilidad y que están necesitadas de hidratación.
Las pieles grasas necesitan que las exfoliemos de manera habitual, mientras que las pieles secas corren el peligro de secarse más.
Por este motivo, en pieles mixtas recomendamos realizar una exfoliación muy suave una vez cada diez días, insistiendo solamente en las zonas grasas del cutis.

¿Cómo conseguimos una piel hidratada de manera uniforme y sin brillos cuando tenemos la piel mixta? Necesitamos un producto natural que permita que la piel se vaya regulando de manera natural, que hidrate la piel pero sin un exceso de grasa.
Para conseguir este resultado debemos mezclar, a partes iguales, estos dos ingredientes maravillosos:
Agitaremos bien la mezcla con una cuchara y conservaremos esta loción hidratante en la nevera.
Recomendamos hacer poca cantidad e ir preparando más cada dos semanas para que no pierda sus propiedades.
Nos la aplicaremos, por lo menos, al levantarnos y al acostarnos.
Una manera de regular la secreción sebácea de la piel y de facilitar la penetración de la loción hidratante consiste en darnos un automasaje facial entre 2 y 5 minutos, dos veces al día, para aplicarnos la loción hidratante a la vez que nos masajeamos bien el cutis.
Lo haremos con suavidad, con movimientos circulares, desde el cuello hasta la frente, hasta que conseguir que la piel esté tibia o caliente.
Si después de estos minutos todavía nos queda restos de la loción que no haya sido absorbida por la piel, nos daremos unos suaves toques con una toalla para eliminar el exceso de producto.
Del mismo modo que nos realizamos una exfoliación para eliminar las células muertas de la piel, también debemos ponernos a menudo una mascarilla natural y casera para nutrir en profundidad el cutis.
Nos dejaremos actuar la mascarilla durante media hora.
Nos la podemos hacer una vez a la semana. Un momento muy adecuado es justo después de la exfoliación, ya que la piel estará limpia de toxinas y absorberá mucho mejor los nutrientes.
Fuente: mejorconsalud.com