Tips para Seleccionar los Mejores Productos para la Limpieza de tu Rostro según tu Tipo de Piel

Debes saber que a la hora de limpiar la piel de tu rostro es vital saber seleccionar la textura del producto que te ayudará con esta tarea, según tu tipo de piel. Anteriormente te hemos enseñado a identificar tu tipo de piel, hoy te presentamos algunos  tips para seleccionar los mejores productos para la limpieza de tu rostro según tu tipo de piel.

La elección de la textura del producto para limpiar tu rostro debe siempre ir asociada a tu tipo de piel. Procura elegir los productos que más se adecúen a la necesidad de tu cutis:

Piel Grasa:

Los mejores productos para mujeres con la piel grasa son los geles, musses ó espumas, muchos de los cuales se suelen emulsionar con agua. Limpian profundamente los poros y, entre sus ingredientes, están agentes matificantes y anti-brillo, que ayudan a regular la secreción de grasa. Los tónicos purificantes son los más adecuados para completar la limpieza.

Piel Seca

Según los expertos, para mujeres con piel seca, las mejores formulaciones son los aceites, leches o cremas, que suelen estar enriquecidos con ingredientes que mantienen una buena tasa de hidratación. Se deben evitar, en cualquier caso, las limpiadoras que se retiran con agua y usar tónicos sin alcohol.

Piel Mixta:

Este tipo de piel suele ser fina, pero tiende a acumular grasa en frente, nariz y barbilla (zona T), se puede utilizar una leche limpiadora hidratante para pieles normales y , en todo caso, reforzar el tratamiento con el uso de exfoliantes o productos matificantes en las zonas más grasosas o con tendencia a puntos negros o granitos. 

Piel Sensible

Para las mujeres con piel sensible deberán usar productos ligeros, reconfortantes y con componentes hipoalergénicos o calmantes, que protejan la piel de los cambios bruscos de temperatura, del sol y la contaminación.

Recuerda…

Dermatólogos y profesionales de la belleza recomiendan tres pasos fundamentales para cuidar de la piel de tu rostro: limpiar, tonificar e hidratar durante el día y limpiar, tonificar y nutrir por la noche. Si eres constante en seguir estos pasos, estarás en el camino de tener una piel radiante, sedosa e hidratada.